INNOVA Salamanca: “La fuga de cerebros no es una leyenda urbana, sino una terrorífica realidad”

Formando su nombre a partir del eslogan INvestigadores NO VAlorados, la asociación INNOVA Salamanca nació hace 20 años para visibilizar la importancia y la necesidad de la ciencia para la sociedad y para tratar de mejorar las condiciones laborales de los científicos, que dos décadas después dejan mucho que desear

Miembros de la asociación, en la Feria de Bienvenida organizada en el barrio del Oeste de Salamanca.

INNOVA cumple este 2018 dos décadas de actividad. ¿Es posible hacer un balance positivo de estos 20 años?

INNOVA Salamanca es una asociación constituida por un colectivo cambiante, debido a la inestabilidad de la carrera investigadora que hace que los investigadores tengan que estar en continuo movimiento. A pesar de ello, la actividad no se ha detenido en ningún momento, como tampoco lo ha hecho la actividad investigadora en Salamanca. Algunos ejemplos de cómo ha evolucionado la situación de los investigadores en estas dos décadas pueden ser el paso de becas a contratos (promovido por INNOVA y la FJI) o la extensión de la duración de los contratos de tres a cuatro años. Además, la buena colaboración entre la Universidad y la asociación ha permitido la mejora de las condiciones de los investigadores en nuestra Universidad, pero queda mucho por hacer.

¿Cuáles son las principales trabas a las que se enfrenta un científico a la hora de “construir” su carrera investigadora en Salamanca?

En Salamanca, al igual que en el resto de España, el acceso a la carrera investigadora es cada vez más difícil y tedioso (pocos contratos predoctorales, con procesos selectivos muy largos y poco atractivos). Además, la falta de oportunidades laborales una vez finalizada la etapa predoctoral supone un cuello de botella tan estrecho que hace que la mayoría abandone la investigación. También la falta de diseño de una carrera a largo plazo, lo que supone la concatenación de contratos temporales durante la etapa postdoctoral, impidiendo el adecuado desarrollo profesional, el progreso de proyectos y la estabilización laboral.

¿Qué demandas centran en estos momentos la labor de INNOVA Salamanca?

Reivindicar la importancia y la necesidad de la investigación en todos los campos para la sociedad. La mejora de las condiciones laborales de los investigadores y de los contratos (sueldo, duración, estabilidad laboral). El aumento de la dotación de plazas para jóvenes investigadores, tanto en las universidades como en institutos y centros de investigación y la mejora del sistema de evaluación de las nuevas plazas que se crean para evitar que imperen criterios no ‘meritocráticos’ (amiguismos, endogamia) sobre la acumulación de méritos.

Desde la Federación de Jóvenes Investigadores, de la que forma parte INNOVA, se ha dicho que 2017 fue “otro annus horribilis” para la investigación en España. ¿Esta afirmación puede aplicarse también en Salamanca?

Sí. La USAL se nutre en gran medida de los fondos del Estado y, por lo tanto, los recortes y parones en el presupuesto de investigación le afectan directamente. Además, estos recortes no son puntuales, sino que vienen sucediendo desde 2009-2010.

¿Os consta que en Salamanca hay proyectos de investigación biomédica que no pueden desarrollarse o que tienen que interrumpirse por falta de fondos?

Desde luego. Conocemos personalmente a numerosos investigadores brillantes cuyas ideas se han quedado sin financiación, no por falta de calidad, sino porque hay poco dinero, y el que hay va para gente ya establecida.

¿Lo de la fuga de cerebros es una leyenda urbana o una terrorífica realidad?

Es una terrorífica realidad. Las posibilidades de conseguir un trabajo en el ámbito de la investigación con unas condiciones laborales dignas son tan remotas que los jóvenes investigadores, una vez que han terminado sus tesis doctorales, se ven obligados a emigrar al extranjero en busca de las posibilidades que su país les niega si quieren continuar trabajando en investigación después de todos los años de estudio y trabajo invertidos en ello. En la mayoría de los casos, las posibilidades de retorno son tan escasas y tan poco atractivas, que se opta por establecerse en el extranjero, lo que supone una pérdida muy grave de talento y potencial humano para nuestro país.

¿Tenéis algún cálculo de cuántos jóvenes investigadores de Salamanca han tenido que marcharse a otros países por falta de oportunidades?

No existen datos oficiales sobre esta cuestión. Además, es una cifra que ‘no interesa’ conocer ni de manera general -cuántos jóvenes españoles han emigrado en busca de un futuro-, ni particularmente en el caso de la ciencia. Respondiendo desde las personas que hemos tenido o tenemos cerca, sabemos que no son pocos. Al intentar volver te encuentras con otro problema, y es que los puestos de investigación que se ofertan en España son pocos y las condiciones, mucho peores que las que se ofrecen en otros países de Europa.

¿En qué rango se mueven los salarios de los investigadores de Salamanca? ¿Y en Europa o Estados Unidos?

Un estudiante predoctoral con contrato de financiación pública (ojo, que hay muchos que ni siquiera lo tienen, y trabajan gratis) cobra alrededor de 900-1.000 euros netos al mes. Sin embargo, en países como Inglaterra el sueldo ronda los 1.500 euros. En cuanto a un investigador postdoctoral, mientras que el sueldo de un contratado Juan de la Cierva de Formación, tras un proceso competitivo a nivel nacional, cobra 1.400 euros/mes, en Holanda o Dinamarca ronda los 3.000-4.500 euros/mes.

Representantes de INNOVA Salamanca en la Marcha por la Ciencia convocada en Madrid el pasado año.

Habéis llamado la atención sobre el progresivo envejecimiento del personal investigador de los principales centros científicos por falta de relevo, un problema muy relacionado con la tasa de reposición. ¿Se observa algún dato esperanzador en este sentido?

Efectivamente, se están creando nuevas plazas, y eso es positivo. Pero deja de serlo si nos fijamos en que muchas de esas plazas son cátedras (posición más alta de la carrera docente e investigadora), en vez de vacantes de ayudantes doctorales (categoría de acceso a la carrera académica). Además, en muchos casos, las cátedras no suponen la creación efectiva de un nuevo puesto de trabajo, sino la promoción de una persona desde la categoría de Titular de Universidad a Catedrática. Así, los fondos se destinan a la promoción laboral de una persona, a la mejora de sus condiciones de, y no a la creación de un nuevo puesto. Esto crea una peligrosa situación que desestabiliza el sistema universitario por falta de relevo generacional.

Si las mejores mentes científicas se ven condenadas a un exilio forzoso, y no hay relevo para las plantillas de los centros de investigación biomédica, ¿a qué futuro se enfrenta España en este campo, siendo, paradójicamente, uno de los países del mundo con mejor sistema sanitario?

Esta situación, que no solo afecta al ámbito biomédico, supone una condena para muchas líneas de investigación en España, donde, por cierto, también se hace muy buena ciencia a pesar de la escasez de recursos. Por otra parte, la superación de los retos biomédicos se cimenta sobre la investigación básica y traslacional, por lo que esta realidad repercutirá sobre el sistema sanitario actual, empobreciéndolo y encareciéndolo.

¿Por qué creéis que en España se desaprovecha el potencial de la investigación como motor de crecimiento económico?

Es una decisión puramente política. Debe haber otras áreas que se consideran más importantes que el avance científico. Esto es un error, en nuestra opinión. La I+D puede generar crecimiento y empleo estable, motivos por los que la UE está animando a los países miembros a incrementar su inversión hasta el 3% de su PIB para 2020. Nuestro gobierno está siguiendo una estrategia diferente a la recomendada por los expertos del resto del mundo, desperdiciando el gran potencial de nuestros investigadores e impidiendo que seamos competitivos con el resto de países de la UE.

¿Podéis avanzar algo del congreso que preparáis para conmemorar los 20 años de Innova Salamanca?

Se trata de un congreso preparado con mucha ilusión, con una perspectiva diferente. El 4 de mayo habrá comunicaciones de los trabajos de investigación realizados por jóvenes investigadores de distintos ámbitos. El 5 de mayo será un día dedicado a la divulgación de la ciencia, y a esta sesión puede asistir todo el mundo, de manera gratuita. La divulgación cada vez cobra más importancia en nuestro entorno, debido a que es fundamental que se conozca en qué se invierte el dinero y cómo se revierte en la sociedad. Por ello, hemos querido contar con importantes divulgadores de todo el país innovausal.wordpress.com.

¿Confiáis en que la celebración del VIII Centenario de la Universidad impulse de algún modo la investigación en Salamanca?

La celebración del VIII Centenario está contribuyendo a ‘posicionar’ a Salamanca en el mapa, a que nos conozcan más fuera de las fronteras del país, y con motivo de tal celebración se están desarrollando importantes congresos en esta universidad donde se comparten resultados de investigación (obtenidos dentro y fuera de esta universidad). Sin embargo, es dudoso que esto repercuta en una mayor financiación para los proyectos que se están desarrollando aquí.

Dado el escaso interés que muestran quienes gobiernan por el futuro de la I+D+i, ¿qué diríais a la población para que la apuesta por la investigación se convirtiera en una de las principales demandas sociales?

Que reflexionen sobre las cuestiones que les gustaría que mejorasen en su entorno cercano. Unos se centrarán en aspectos relacionados con la salud (todos tenemos algún familiar o amigo pasando por una enfermedad difícil y todos tenemos problemas de salud de mayor o menor gravedad); otros lo harán en cuestiones sociales (condiciones laborales, pobreza y particularmente pobreza infantil, dependencia, violencia de género y otras tantas); y otros pensarán en las posibilidades de mejora en el entorno material (infraestructuras, tecnología, etc.). Bueno, pues sin investigación no hay posibilidad de mejora de todo esto. Es muy importante que estas reflexiones se tengan en cuenta a la hora de elegir a nuestros futuros gobernantes, es nuestra responsabilidad.

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