La Casa Lis muestra la colección de Arte Contemporáneo de Ramos Andrade

La exposición, que podrá visitarse hasta el próximo mes de marzo, incluye las obras donadas por el mecenas salmantino a la fundación y las adquiridas durante las dos décadas de vida del museo

Litografía “Paraíso de tus lágrimas”, de Albert Gonzalo.

El Museo Art Nouveau y Art Déco- Casa Lis ha inaugurado este miércoles la exposición de Arte Contemporáneo de la colección Manuel Ramos Andrade. Las obras que se muestran en ella forman parte de la donación que el mecenas salmantino realizó a la fundación homónima en 1995, legado de pintura de caballete que el Museo ha completado durante sus 22 años de vida con la adquisición de una importante colección de obra gráfica.

La heterogénea compilación resultante, nunca expuesta hasta ahora, aúna los gustos y tendencias del momento en que Ramos Andrade la comenzó con el deseo de sumar obras pictóricas a su donación de artes decorativas. En esta exposición, que podrá visitarse hasta el mes de marzo de 2018, destaca una interesante representación del Informalismo, con obras de Menchu Lamas, Antón Patiño, Josep Guinovart o Albert Gonzalo. Este movimiento se desarrolla en Europa después de la Segunda Guerra Mundial utilizando un lenguaje abstracto, donde los materiales desempeñan un papel decisivo.

Se caracteriza por un tipo de abstracción amorfa, exaltación del azar y la improvisación. Hay un rechazo de la construcción premeditada y una base ideológica fuertemente vinculada con el existencialismo. Los artistas informalistas utilizan una gran cantidad de técnicas para desarrollar su estilo personal e introspectivo, buscando explorar al máximo la expresividad de los materiales, de ahí que surjan diferentes corrientes informalistas, como el arte gestual, la pintura matérica, el tachismo o el arte bruto.

Dentro de la colección del museo es posible encontrar aguafuertes, litografías o serigrafías, entre otras técnicas del arte del grabado, de artistas como Josep Guinovart, Eduardo Arroyo, Antonio Saura, Rafael Aberti, Fernando Bellver, Gerhard Hofmann, Juan Genovés, Eduardo Arraz-Bravo o Javier Mariscal, entre otros. Así, se propone un recorrido a través del arte que se realiza en España a partir de los años 70, abordando las nuevas corrientes que surgen rompiendo con lo realizado hasta entonces.

Eduardo Arroyo, pintor por excelencia de la transición aporta a la tradición pictórica española una nueva categoría narrativa: humor, ironía y chispeante verbalización figurativa. Su pintura de los años 60 se aproxima a los postulados de la Nueva Figuración, que por su vertiente más política se encuentra cercana, a su vez, a los presupuesto del Arte Pop. No obstante, su obra está dominada por la temática española, interpretada desde la ironía y la crítica en respuesta a la situación política del país.

Dentro de la pintura de caballete, en la Casa Lis se exponen obras de gran formato de artistas como Menchu Lamas, que aportó un fuerte impulso de renovación y frescura al arte contemporáneo, o Albert Gonzalo, pintor pre-vanguardistas que busca su fuente de inspiración en mundos lejanos.

Entre los autores también destaca Jaume Genovart Llopis, de formación autodidacta, con un estilo que fue absorbiendo influencias expresionistas y surrealistas, evolucionando a partir de ellas hacia una abstracción lírica de gestos caligráficos, arabescos, letras y figuras lineales en vistosas tintas planas con efecto musical.

Del mismo modo, en la muestra se dedica un espacio importante a la obra de Josep Guinovart, uno de los pintores españoles más destacados de la segunda mitad del siglo XX. Sus obras se caracterizan por el contenido expresivo que pretende transmitir mediante signos y trazos de gran colorido. También incorpora materiales como el barro, la paja o el cemento y realiza algunas obras de contenido social y político. Durante los primeros años de su trayectoria, realiza pinturas murales, decoraciones teatrales, carteles e ilustraciones. En 1957, su pintura abandona la figuración para adentrarse en los movimientos vanguardistas. Recorre el cubismo, la abstracción, el informalismo, el pop art, las técnicas del collage y el ensamblaje, manteniendo una gran vinculación con la cultura mediterránea.

Otra zona de la exposición es la dedicada a la ópera, donde se pueden contemplar obras de Antonio Saura y Fernando Bellver estableciendo un vínculo temático. De Antonio Saura se exponen las cuatro serigrafías de la serie Carmen, que están relacionadas con los cuatro telones que pintó para la representación de la ópera Carmen realizada en el Staatstheater de Stuttgart en 1991, en colaboración con Carlos Saura y con Luis García Navarro.

De Fernando Bellver la muestra incluye la serie de estampas digitales Joyas de la ópera, en las que representan la estética, el dramatismo, el derroche pasional y el colorido que caracterizan este universo. El estilo gráfico está basado en el cartelismo de los años 20 y 30, tomando como icono único las caras idealizadas de las mujeres que representan a cada ópera. Además de los autores indicados, se suma a ellos la original y particular visión de las calles de Barcelona de Javier Mariscal, creando una imagen lúdica y festiva de la ciudad. Fascinado por la arquitectura barcelonesa y por el legado de Gaudí, ha creado las serigrafías Oda a Gaudí I y II para celebrar el 150 aniversario del arquitecto catalán.

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