Guías de turismo, pasión por el arte y la historia

Flor y Carmen son dos de los 35 guías de Salamanca certificados para ejercer la actividad. Su experiencia nos ayuda a entender esta profesión

Panorámica de la Plaza Mayor de Salamanca, visita "obligada" para los turistas / Foto: Pixabay

Carmen Ingelmo y Flor González, graduadas en Turismo y en Historia, respectivamente, son dos de los varios centenares de guías turísticos certificados por la Junta de Castilla y León para ejercer su profesión en la comunidad. En este caso, operan en Salamanca, capital y provincia y, ocasionalmente, en Zamora y Ávila.

Esta mañana, Flor no tiene ninguna ruta programada; a Carmen le han contratado una visita para conocer el conjunto monumental de los Padres Dominicos. “Se trata de un grupo de antiguos alumnos de la facultad de Medicina. Han convocado un encuentro y, entre las actividades, han previsto un recorrido por San Esteban.

“Estas personas conocen bien Salamanca, pero en esta ocasión quieren profundizar y han programado una visita temática por las estancias de uno de los conjuntos monásticos más importantes que hay en España, que bien merece una visita detallada para conocer y disfrutar”. Precisamente, en eso consiste su trabajo, apostilla Flor, “dependiendo de las características del grupo tienes que dirigir la visita y debes trabajarla previamente para ofrecer un servicio de calidad. Aunque el recorrido sea el mismo, siempre concluye de distinto modo. El interés de los turistas es fundamental y nada tiene que ver con su estatus o su nivel cultural”.

Ambas se consideran unas privilegiadas porque aman su trabajo y disfrutan con cada una de esas visitas, “es realmente gratificante, pues en el 99 por ciento de los casos, los grupos son maravillosos. En unas horas consigues crear una relación agradable y se genera una confianza que te anima a enseñarles lo que sabes y hacerlo con mucha satisfacción”, continua la arqueóloga.

Carmen Ingelmo, guía turística, junto a un grupo de visitantes en el claustro de los Dominicos.

Como profesionales habilitadas, Carmen y Flor están dentro de un listado de guías que maneja la oficina de Turismo de Salamanca para las visitas programadas. Sin embargo, el grueso de su actividad tienen que conseguirlo por su cuenta. “Somos autónomas, así que el trabajo tenemos que buscarlo nosotras mismas a través de contactos. Operamos principalmente con agencias de viajes. Y, por supuesto, sembramos en cada visita. Si el cliente termina contento, pedirá tus servicios en otra ocasión, es un bucle. Igualmente, si enfermas y no puedes trabajar durante un tiempo, cuando te incorpores tendrás menos contrataciones”, aclara Carmen.

“Es un empleo tan satisfactorio como incierto”, reconocen. Sus herramientas de trabajo son el teléfono móvil, del que no pueden despegarse hasta que no se van a dormir, y la agenda.” La crisis económica también les pasó factura, aunque reconocen que el turismo extranjero remedió la situación en buena medida.

“El turista francés viene muy preparado”, comenta Flor al preguntarle por el perfil del turista. Los italianos son muy similares a los españoles, grupos muy variados, con los que es muy fácil empatizar; los americanos, los más jóvenes, apenas conocen nuestra cultura, pero una vez que están aquí muestran gran asombro y curiosidad. En muchas ocasiones guiamos a estos estudiantes que, por ejemplo, nunca antes han entrado en una catedral, es una gran experiencia acompañarles y ver sus caras de asombro, es algo que me gusta observar”.

A la incertidumbre por no saber si tendrán o no trabajo en unos meses, las guías tienen que enfrentarse también al intrusismo profesional. “A pesar de que se ha regulado la profesión, hay gente que sigue trabajando sin estar habilitada. Contamos con la cooperación de la Policía Local en las labores de inspección turística. El problema es que los procesos de denuncia no son ágiles, se queja Flor.

En Salamanca, 35 guías habilitados

En la actualidad, el acceso y ejercicio de la actividad de Guía de Turismo en la Comunidad de Castilla y León se regula a través del DECRETO 5/2016, de 25 de febrero. Para poder obtener la acreditación de guía de turismo y ejercer la profesión, el interesado debe pasar un examen que convoca la Consejería de Turismo y al que pueden presentarse solamente aquellas personas que cumplan unos requisitos establecidos en dicha normativa.

Además, se les exige superar unas pruebas que constan de dos unidades temáticas, principalmente: conocimientos de técnica turística aplicados al patrimonio cultural, civil y eclesiástico de Castilla y León y conocimientos de idiomas.

En Salamanca operan 35 guías certificados por la Junta de Castilla y León, aunque también pueden operar guías de otras regiones u otros países de la Unión Europea que tengan la certificación Algunos de ellos están agrupados en las cuatro asociaciones de guías que existen en la ciudad.

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