Guerreras de una hazaña que continúa

Pocos días antes de que el Perfumerías Avenida reciba la Medalla de Oro de la Ciudad, dos de las jugadoras que hicieron posible la hazaña con la que arrancó la imparable trayectoria del club recuerdan cómo empezó todo

En la temporada 89-90, cuando la Agrupación Deportiva Universidad de Salamanca estaba en 1ª B

Un día, cuando su hija Vera tenía 5 o 6 años, Pilar Delgado puso el telediario para conocer la previsión del tiempo del día siguiente. En la imagen, Isabel Sánchez, jugadora del Club de Baloncesto Perfumerías Avenida, levantaba la Supercopa de España en un gesto de triunfo. La niña, sin dudarlo, dijo: “Quiero jugar al baloncesto”. Mientras Pilar hacía un imperceptible gesto de secreta satisfacción, su marido aplaudía la decisión de la pequeña: “¡Muy bien, cariño, como mamá!”. Ni corta ni perezosa, la niña sentenció: “No, no, yo quiero ser de las buenas”.

Vera no había visto nunca las viejas camisetas de su madre, ni ésta le había contado, por supuesto, que ella también fue “de las buenas” en los orígenes de ese equipo cuyos éxitos hacían brillar los ojos de la niña muchos años después, aunque entonces todavía no se llamara Perfumerías Avenida.
Pilar Delgado sí deseaba que sus hijos hicieran deporte -al fin y al cabo, es una opción “sana y un aprendizaje para la vida”-, pero no quería influir en sus decisiones con viejas historias, así que mantenía esa parte de su vida en un rincón discreto de su día a día. Hasta que la fuerza de la genética actuó para destapar en sus retoños la pasión innata por el baloncesto.

Una gesta histórica

Similar es la historia que podría escribirse en casa de Isabel Delgado, el nombre por el que le gusta que la llamen, aunque en la camiseta con la que marcó el triple que abrió a su equipo el camino hacia el ascenso a la máxima categoría del baloncesto femenino españo podía leerse Chabeli. Así la diferenciaban de su tocaya en un conjunto que por aquel entonces era la Agrupación Deportiva Universidad de Salamanca, nacida en 1988. Desde esa gesta ocurrida en la temporada 1991-1992 han pasado 25 años e infinidad de títulos y reconocimientos, a los que en pocos días se sumará la Medalla de Oro de la Ciudad. Entre los méritos que ha tenido en cuenta, el jurado recuerda que el Perfumerías Avenida “ha situado al baloncesto femenino en lo más alto, llevando el nombre de Salamanca por toda Europa con sus éxitos deportivos”, y también que, “a lo largo de su historia, el compromiso con el deporte base y la cantera ha sido constante”.

Pilar Delgado (centro) e Isabel, junto a sus hijas, Isabel, Vera y Helena.

‘Historia’ y ‘cantera’, dos palabras que ensamblan a la perfección las protagonistas de estas líneas, tejiendo un personal homenaje a un club que en el último cuarto de siglo se ha convertido en la principal seña de identidad deportiva de la ciudad. Isabel Delgado y Pilar Delgado -que enarbolan su amistad como el mejor de los trofeos conseguidos en aquellos años- aportan el ingrediente histórico al relato sobre el Perfumerías Avenida.

Sus hijas, hoy en la cantera, podrían escribir el futuro, aunque las progenitoras prefieren no hablar de expectativas. “A ellas les encantaría estar un día en el primer equipo, pero eso hay que construirlo paso a paso y saben que es muy complicado. Más allá de si llegan o no, para mí lo importante es que disfruten del baloncesto y se encuentren a gusto”, explica Isabel, cuyas hijas, Helena e Isabel, de 14 y 16 años, juegan en la liga autonómica, al igual que Vera, de 11, para quien su madre solo tiene un sueño: “Que sea feliz haciendo lo que hace”.

Con ellas, las ex jugadoras han vuelto “a vivir intensamente” su vínculo con el baloncesto, un deporte que siempre ha formado parte de su vida y de sus recuerdos, aunque en un momento dado pasara a un segundo plano en favor de su profesión -las dos son fisioterapeutas– y, sobre todo, de la familia. Cuando juegan sus vástagos -Pilar también tiene un hijo en el CB Tormes, club con el que ambas colaboran ofreciendo sesiones de tecnificación- optan por mantenerse al margen, y huyen despavoridas de esa práctica tan extendida entre los padres de dar instrucciones dentro y fuera del terreno de juego. “Lo único que intentamos es servirles de refuerzo y animarles a que tengan siempre una actitud positiva”, cuentan. Con la misma filosofía tratan de responder a sus miedos y dudas, sentimientos que a ellas no les son ajenos. “Según mi estado de ánimo, yo sabía antes de salir a la cancha si iba a hacer un buen partido. Otras veces me decía a mí misma: ‘No estoy siendo útil al equipo. ¿Qué hago yo aquí?”, recuerda Isabel.

Imagen del conjunto en Gran Canarias, durante la primera temporada en la División de Honor (1992-1993).

No tiene la memoria tan fresca cuando se le pregunta por un momento inolvidable, pero Pilar lo pone sobre la mesa: el triple que resultó decisivo para jugar en Vitoria el partido de ascenso a la División de Honor. “Hubo un antes y un después de ese tiro, porque nos abrió el camino hacia el ascenso. Aquel triple de Chabe hizo que en el siguiente partido arrasáramos”, relata Pilar Delgado.

Los orígenes

Isabel empezó a jugar al baloncesto en el colegio de las Trinitarias, donde este deporte gozaba de especial arraigo, al igual que el atletismo. Aunque comenzó a practicar las dos disciplinas, la joven se decantó por la canasta. “Me gustaba más el juego en equipo”, indica.

Con los años, recibió la llamada de la Agrupación Deportiva Universidad de Salamanca, equipo con el que compitió seis temporadas, incluidas las dos que pasaron desde el ascenso a la Primera División nacional hasta que los derechos fueron transferidos al Club de Baloncesto Halcón Viajes.

Por su parte, Pilar Delgado, con la que comparte apellido y amistad, fue uno de los primeros fichajes “de fuera” que hizo el club cuando, tras una buena temporada, decidió “dar un paso más de cara a un posible ascenso”. El conjunto madrileño del que formaba parte “se deshizo”, y accedió a venirse a Salamanca atraída por la posibilidad de compatibilizar el deporte que había empezado a practicar en la adolescencia con una carrera en la Universidad salmantina. “Vine para quedarme un año, y aquí sigo. No me arrepiento en absoluto. En mi segunda temporada en Salamanca logramos el ascenso, y no lo cambio por nada”, asegura la ex jugadora, que compitió con el club salmantino durante seis temporadas, primero como Universidad de Salamanca y luego como Halcón Viajes.

Con la Selección Española

Una imagen en la estación, antes de la salida a Vitoria para disputar la fase de ascenso.

Posteriormente, cuando el conjunto ya había adoptado el nombre de su principal patrocinador, la cadena Perfumerías Avenida, Pilar siguió vinculada a él como fisioterapeuta, una profesión que también ha ejercido para la Selección Española de Baloncesto Femenino, con la que ha vivido más de un centenar de encuentros internacionales.

Cuando se ponen a hurgar en sus recuerdos para rescatar el mejor de aquellos años, vuelven a coincidir: el grupo. “Éramos una piña. Los pisos en los que vivían las jugadoras que venían de fuera eran nuestro lugar de reunión, y la experiencia que vivimos como grupo en la fase de ascenso fue algo muy bonito”, apuntan. De hecho, añade Pilar, en su etapa como fisioterapeuta del Perfumerías Avenida y de la Selección “no echaba de menos tocar el balón, sino el vestuario: los silencios antes de los partidos, los aplausos para darnos ánimo, la tensión, la charla del entrenador… En definitiva, lo que vives en grupo. Es entonces cuando comienzas a recordarlo y a añorarlo”. Mientras lo explica, su ex compañera asiente y suma otro elemento evocador: “el ruido de las pisadas en el parquet”.

Hace poco más de un año, volvieron a pisarlo para recibir un homenaje junto a otras siete de las compañeras con las que el club logró el ascenso en 1992: Susana Iglesias, Olga Moraga, Sonia Serrano, Susana Moro, Adela Parrés, Belén Herrero y Rocío Gutiérrez. Faltaban Amaya Valdemoro, Teresa Martín, Raquel Ros y Esther Conde, que no pudieron asistir al acto.

Chabeli (de espaldas), Olga Moraga y, detrás de ella, Pilar.

“Cuando nos volvimos a reunir en la cancha me di cuenta de que todas seguíamos tal y como éramos hace 25 años, pero más mayores”, apunta Pilar.

Ese día vio emocionada cómo su hija Vera –la misma que hace unos años anunció que quería ser jugadora, pero “de las buenas”– se acercaba hacia ella a través de la pista de baloncesto para entregarle el recuerdo conmemorativo que recibieron las históricas ex jugadoras el día en el que el Perfumerías Avenida y la afición -esa envidiada y determinante Marea Azul- expresaron su reconocimiento a quienes hace un cuarto de siglo hicieron posible la hazaña con la que arrancó el camino que ha situado al conjunto salmantino en la cúspide del baloncesto femenino.

MÁS DATOS

La Marea Azul

“Antes de llegar a Salamanca había jugado en equipos de categorías superiores y la verdad es que no había mucho seguimiento. Nunca vi una afición como la del club salmantino. Eso fue algo que me sorprendió mucho”, reconoce Pilar Delgado. Por su parte, Isabel Delgado destaca que los seguidores son fundamentales para el equipo en muchos momentos. “Es muy diferente ver un pabellón sin público a verlo lleno de personas que te animan, te arropan y te impulsan. La afición puede llegar a dar la vuelta a un partido gracias a su motivación, porque ayudan a que salga algo más del cuerpo cuando sientes que no puedes más”, sostiene.

Merecido 

Para las ex jugadoras de la Agrupación Deportiva Universidad de Salamanca, germen del Perfumerías Avenida, la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad al Club supone un merecido reconocimiento a una trayectoria ascendente imparable en este cuarto de siglo.

La presentación del equipo en el partido de la fase de ascenso.

Un aprendizaje

A Isabel y Pilar ser compañeras de equipo les dejó como legado una amistad que se ha consolidado a lo largo del tiempo. Coinciden en muchas cosas, como en el hecho de considerar el baloncesto “un aprendizaje para la vida” en el que lo importante “no es el resultado, sino alcanzar el objetivo”. Es lo que intentan transmitir a sus hijas, jóvenes promesas de un deporte que sus madres vuelven a disfrutar “intensamente” gracias a ellas.

Palmarés

El Perfumerías Avenida suma un total de 32 títulos internacionales, nacionales y regionales, entre los que destacan las 5 Ligas Femeninas, las 6 Copas de la Reina, las 6 Supercopas de España, las 13 copas de la Federación de Castilla y León y el título de Campeón de Europa (Euroliga Femenina) y Supercopa de Europa que logró el club salmantino en la temporada 2010-2011. Además, este año ha logrado el “triplete” nacional.

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