El primer supermercado de la ciudad cumple un siglo

El supermercado más antiguo de Salamanca, ubicado en la calle Zamora, fue creado hace un siglo por los socios de la Cooperativa Cívico Militar que aún hoy aglutina a un millar de personas

El supermercado fue creado hace un siglo por los socios de la Cooperativa Cívico Militar. Rep gráf: DGRATIS SALAMANCA.
El supermercado fue creado hace un siglo por los socios de la Cooperativa Cívico Militar. Rep gráf: DGRATIS SALAMANCA.
Imagen del supermercado.
Imagen del supermercado.

La Cooperativa Cívico Militar fue el primer comercio que atendió a sus clientes a modo de autoservicio en la capital. Fueron pioneros en un sistema de venta al público en la década de los 60, dando un salto importante, de tienda de ultramarinos a supermercado, estructura que conserva en la actualidad. También hoy siguen atendiendo a su clientela en el mismo lugar de hace un siglo, la calle Zamora, en pleno centro de Salamanca.

Pero las peculiaridades de este comercio no pasan solamente por su siglo de vida, que celebra este año; o por ser el primer supermercado urbano. Se caracteriza, sobre todo, por sobrevivir como una cooperativa, que aglutina hoy en día a más de mil asociados.

Para entender un poco más la idiosincrasia de este negocio nos tenemos que remontar a su origen, 1918. Bien es cierto, comenta Jesús Herrero, ex gerente y secretario de la junta rectora, que fue en 1916 cuando se dan los primeros pasos para su formación. Un grupo de doce personas, con una notoria presencia de militares, decide unirse para acceder a materias primas y artículos de primera necesidad con ciertas ventajas. “Se trata de unos años en los que el sistema de cooperativismo estaba en auge. Profesionales de un mismo sector se unían para conformar sus economatos, como también lo hacían los agricultores y ganaderos con el fin de conseguir mejores precios a la hora de vender sus materias primas y después adquirir los productos manufacturados”, apostilla Herrero.

Siguiendo esas tendencia se creó la ‘Cívico Militar’. La idea era comprar en grandes cantidades a precios más baratos para poder beneficiar al socio que recibía un descuento al final de un período en función de las compras acumuladas. En sus inicios, esta cooperativa estaba dividida en secciones: carbón, alimentos, productos agrícolas… Este sistema perdura y su millar de socios recibe un rapel del 3% cada seis meses a descontar en la siguiente compra.

Socios
El supermercado de esta cooperativa está abierto a todo el público, pero solo los socios se benefician de los descuentos. El grupo de asociados es cerrado y en este momento no es posible formar parte del mismo, por decisión de su junta rectora. Los cooperativistas son ya terceras generaciones de socios a los que se van sumando los empleados del establecimiento -nueve en estos momentos-. Comenta su actual gerente, Miguel Ángel Porteros, que el 80 por ciento de las compras son internas, de socios; mientras que el resto vienen de clientela de calle. La facturación de la ‘Cívico Militar’ en el último ejercicio fue de 700.000 euros.

“La competencia es feroz, no podemos competir con las grandes superficies por su volumen de compra, pero a cambio, ofrecemos un trato familiar y un servicio de calidad”, apunta el secretario.

A lo largo de los años esta cooperativa tuvo fama de servir uno de los mejores bacalaos en salazón de la ciudad. “Era uno de los productos estrella, como también las conservas o los boquerones. Traíamos marcas que no eran conocidas en Salamanca y los socios se volvían locos con nuestro productos. Recuerdo especialmente la época de Navidad. Fuimos los primeros en vender ciertos artículos y solo su exposición atraía a los salmantinos, ávidos de nuevos sabores y presentaciones”. Todavía hoy las conservas y las legumbres son los artículos más preciados, como los de la carnicería. Tanto esta sección como la frutería se incorporaron en los años 80.

En la actualidad, indica Miguel Ángel porteros, el reto es mantener el servicio que prestamos a nuestros clientes y mantener el negocio, pues la competencia es muy fuerte.

Palacio
Las instalaciones de la Cooperativa Cívico Militar siempre han estado en el mismo lugar, la calle Zamora, aunque el edificio no es el mismo de sus orígenes, pues el actual se levantó entre 1955 y 1957 (durante estos año se llevó a Carmelitas). La construcción anterior era un palacio, el Palacio de los Roca o del duque de Roca. La cooperativa compra el inmueble a esta familia para asentar en él su comercio. El exterior del antiguo palacio se puede ver en la fotografía superior izquierda y en la foto de la izquierda se aprecia la puerta trasera (plaza de San Boal), donde estaba la sección de carbones.

El interior del palacio lucía una arquitectura rica, con artesonado y una escalera (foto de la derecha) que parece que se recuperó para incluirla en otro edificio del centro de la ciudad.

Algunos de los antiguos blasones que adornaron el palacio se incorporaron a la nueva fachada de la calle Zamora.

Fundadores
En la imagen de la derecha se puede apreciar los retratos de los doce socios fundadores de la ‘Cívico militar’, que recibe este nombre porque se trataba de personas de la ciudad y también de militares. Además de este documento, los archivos del colectivo conservan un gran mural con las cien firmas de los primeros socios.

El edificio
En el año 55 se derriba el antiguo palacete y la cooperativa encarga construir un nuevo edificio. Las obras duraron dos años, tras las cuales se instala de nuevo la mercancía y la dispensa de alimentos en la planta baja, a pie de calle, mientras que el resto del inmueble se distribuye en viviendas que se ponen en venta. En la actualidad, el grupo es propietario de buena parte los locales comerciales, situados a pie de calle, ocupados por pequeños comercios y firmas nacionales.

 

¿Quieres ser el primero en comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*