“Nosotros cambiamos la manera de ir al dentista”

Alberto Martínez | Director de Vitaldent Salamanca

Alberto Martínez, director de Vitaldent Salamanca.

Hace ya 16 años que Alberto Martínez decidió dejar su ciudad, Toledo, y comenzar en Salamanca una nueva etapa empresarial de la mano de una gran marca, dedicada al sector odontológico, como es Vitaldent.

Se van a cumplir 16 años desde que se pusiera en marcha la primera clínica de Vitaldent en Salamanca. ¿Cuál es el balance de estos años de andadura?

Pues es muy positivo. Desde aquella primera clínica en la Cuesta de Moneo hasta hoy, han transcurrido 16 años, en los que no hemos parado de trabajar siendo fieles a nuestro ideario de calidad y confianza. Ahora tenemos dos clínicas, una en la avenida de Villamayor y la otra en Alonso de Ojeda por las que ya han pasado cerca de 40.000 pacientes.

¿Por qué apostó por Salamanca, siendo de Toledo, para iniciar su aventura empresarial?

Bueno, la verdad es que conocía Vitaldent y entonces se buscaban ciudades para implantar la marca. Yo soy de un pueblo de Toledo y después de hacer un estudio de mercado, comprobé que Salamanca era un buen lugar donde asentarse, así que decidí trasladarme. Hoy ya se puede decir que soy salmantino de adopción. Mis hijos han nacido aquí.

¿Y cuál ha sido el secreto para seguir creciendo a pesar de la crisis y de la feroz competencia?

Principalmente, que trajimos algo nuevo. Cuando llegamos a Salamanca no existía este tipo de odontología en la ciudad. Cambiamos el concepto que tenían los salmantinos de ir al dentista. Por una parte, abrimos una clínica a pie de calle, en un entorno familiar, un barrio. Además, trajimos tecnología, los últimos tratamientos con profesionales muy bien formados; y, fuimos pioneros en incluir la financiación como forma de pago para que el coste no supusiera un freno para nadie a la hora de tratar sus problemas bucales. Para ello facilitamos los pagos a través de financiación, un alivio para algunas familias para las que era imposible afrontar ciertos tratamientos.

A lo largo de la última década han proliferado en la ciudad los negocios relacionados con la salud dental. ¿Cómo han hecho frente a la competencia?

Como comentaba antes, fuimos de los primeros en asentarnos con este nuevo modelo de trabajo y el que llega primero tiene ventaja. Eso sí, después hay que mantenerse y eso solo se consigue a base de confianza. Un trato cercano y un resultado de calidad es el único modo de permanecer tanto tiempo en el mercado a pesar de la competencia. Hemos fidelizado a nuestros pacientes y eso nos confiere una posición de ventaja respecto al resto. Por otra parte, es cierto que la oferta de centros y clínicas es muy amplia, y ahora lo más importante para los pacientes es saber en quién confiar su salud bucal y encontrar alguien que le dé garantía y confianza.

El precio y las facilidades de financiación de los tratamientos son claves para algunos pacientes a la hora de elegir dentista…

Sí, pero son cosas distintas. Elegir dentista sólo por el precio es muy peligroso y en este sentido vamos en la misma línea que el Colegio de Odontólogos de Salamanca. Generalmente, precios bajos van de la mano de calidad baja. Otra cosa muy distinta es dar facilidades de pago mediante financiación para que acceder a tratamientos de calidad no sea un problema. Nuestro valor añadido reside en la confianza que generamos al paciente.

Usted ha optado por los barrios y no por el centro a la hora de ubicar sus clínicas…

Eso es. Nuestro concepto pasa por el trato cercano. Conocer a nuestros pacientes y que nos tengan cerca. Nos hemos convertido en parte de su entorno, tanto en el barrio del Oeste, como en el de Salesas y Garrido. Si en cualquier momento tienen algún problema, saben que pueden venir y lo resolvemos en el momento.

¿Tienen pensado abrir alguna clínica más a corto plazo?

No, de momento creemos que para seguir trabajando de manera eficiente, nos vamos a centrar en las dos clínicas abiertas.

La prevención es uno de los pilares de su trabajo. ¿Cómo llevan a cabo esta labor?

Desde luego, es fundamental y ha costado concienciar a la población de que las revisiones pueden evitar problemas posteriores mucho más importantes y costosos a la hora de afrontar un tratamiento. Antes, íbamos al dentista sólo cuando nos dolía una muela o se rompía alguna pieza. Ahora, nuestros pacientes vienen cada seis meses para que les hagamos una revisión y comprobar que su salud bucal está bien. Esos chequeos entre periodos de tiempo corto nos facilitan actuar en el caso de que haya que realizar algún tratamiento, que seguro que es leve.

En el caso de los niños…

Con los más pequeños nos volcamos. Son ellos quienes deben aprender a cuidar la higiene bucal y por ello realizamos campañas anuales de formación e información; también patrocinamos equipos y escuelas de deporte. Por suerte, van dando fruto y las nuevas generaciones son mucho más conscientes de la importancia de tener una boca bien cuidada.

Igual que nos preocupamos cada vez más por la salud, también nos preocupa la estética. Los bráckets ya no son solamente cosa de niños…

Para nada. Cada vez nos preocupa más lucir una bonita sonrisa. En Vitaldent somos especialistas en estética y es muy habitual colocar ortodoncia en edades avanzadas. Utilizamos los sistemas más innovadores de manera que reducimos el tiempo del tratamiento y logramos unos resultados estéticos y funcionales sobresalientes. Por otro lado, con esas personas que ya han intentado todo para reponer piezas, utilizamos otro tratamiento muy avanzado: los implantes cigomáticos. Con este sistema hemos recuperado la sonrisa de muchas personas que ya daban su boca por perdida.

Y los proyectos a corto y medio plazo…

Sabemos que vamos más adelante. Vitaldent cuenta con un centro de I+D y un comité médico que marcan la tendencia y línea a seguir.

¿Quieres ser el primero en comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*