El arte de ‘coser’ con las anillas de las latas

Cándida Miguel tiene un afición muy particular: convierte las anillas de las latas en auténticas obras de arte: bolsos y carteras que regala a amigos y familiares que lucen con orgullo

Cándida Miguel, en plena labor. FOTO: DGRATIS Salamanca.
Cándida Miguel, en plena labor. FOTO: DGRATIS Salamanca.

Cuando de emplear el tiempo se trata, existen multitud de actividades a las que las personas mayores se pueden dedicar. El deporte en conjunto puede resultar gratificante por la compañía pero muchas personas obtienen en las actividades individuales una mayor satisfacción. O, simplemente, necesitan estar haciendo siempre algo. Éste es el caso de Cándida Miguel, que mientras ve la televisión hace ganchillo, cose a punto de cruz y realiza todo tipo de diseños con las anillas de las latas de refresco.

Abuela y nieta empezaron a reunir anillas de latas…

Todo empezó cuando la veterana y su nieta Carla fueron a visitar hace casi tres años una exposición en la Iglesia Vieja de Pizarrales. “Antes de llegar había unas mesas colocadas con distintos objetos hechos con las anillas de las latas y me llamó mucho la atención”, confiesa la salmantina. “Sobre todo, había muchos tipos de bolsos”. Así fue como abuela y nieta empezaron a reunir anillas de latas… Se requieren numerosas arandelas para confeccionar un bolso, así que recopilarlas se convirtió en un a misión imprescindible y también costosa.

Botón charro de anillas de lata. FOTO: DGRATIS Salamanca.
Botón charro de anillas de lata. FOTO: DGRATIS Salamanca.

“Al principio recogíamos las arandelas que encontrábamos, pero no es fácil reunir tantas”, asegura la salmantina. “Ahora, tengo una vecina a la que su hijo le conseguía muchas, así que me ha dado una bolsa entera y ya no me hace falta tener que buscarlas”. Para crear los diseños, Cándida escoge minuciosamente las piezas de aluminio, las lava, las lima y prepara el resto de materiales con los que confeccionar la obra. “Los más complicado es unir las anillas. No es tan fácil como parece”, indica Cándida. De hecho, cuando comenzó con este pasatiempo tuvo que pedirle a la señora que tenía la exposición en la Iglesia Vieja de Pizarrales que le enseñara. “También me ayudaba mi vecina, hasta que di con el método”.

La última obra es un botón charro de creación propia

Hoy en día es una auténtica experta. Sus diseños se caracterizan por la originalidad y el detalle. Bolsos de mano, cestos, carteras para fiestas, monederos, llaveros y ya piensa en otras piezas más sofisticadas, como complementos. La última obra es un botón charro de creación propia.

Cándida tiene la necesidad de emplear sus manos cuando se sienta a descansar y ver la televisión. En realidad, es su modo de relajarse. “Antes, cosía mucho a punto de cruz, una de mis hijas tiene un cuadro de la Plaza Mayor y del Puente Romano pero ahora tengo problemas con la vista y lo he dejado”. Toda su familia tiene algún tapete, colcha o paños de ganchillo. Y es que a Cándida lo que más le gusta es regalar sus creaciones para que disfruten de ellas los demás.

Para satisfacción personal y de quienes la rodean -que lucen y utilizan estas piezas con mucho orgullo- Cándida tiene pensado seguir ampliando su colección que a buen seguro, merece un lugar especial donde exhibirla.

Cándida Miguel muestra con orgullo una de sus últimas creaciones. FOTO: DGRATIS Salamanca.
Cándida Miguel muestra con orgullo una de sus últimas creaciones. FOTO: DGRATIS Salamanca.

 

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