Buena alimentación y comida sana en los comedores escolares

Educación aclara que Castilla y León no sirve aceite de palma ni en la elaboración de los menús ni como integrante de materias primas de productos

Desde el año 2014  las empresas ofrecen servicios en los centros educativos que incluyen la prohibición de utilizar aceite de palma. Además, en las revisiones que realiza la Administración autonómica periódicamente tampoco se ha detectado la presencia del aceite de palma en los productos precocinados que se ofrecen una vez cada 15 días a los escolares.

En este sentido, en marzo de 2018 la Consejería de Educación ya contestó a una Proposición No de Ley (PNL) informando de que no se sirve aceite de palma ni en la elaboración de los menús ni como integrante de materias primas de productos servidos en los comedores escolares. Asimismo, la Administración educativa autonómica recalca, respecto a la solicitud de creación de un documento de recomendaciones nutricionales avalado por expertos, que ya existen recomendaciones nutricionales y obligaciones contractuales.

En concreto, y en relación a los aceites y grasas, en las contenidas en los requisitos dietético-nutricionales se prohíbe expresamente la utilización de aceites ricos en grasas saturadas -palma, palmiste, coco…- o grasas ricas en ácidos grasos trans. En cumplimiento de esta obligación, todas las empresas adjudicatarias utilizan exclusivamente aceite de oliva o girasol en sus elaboraciones.

Otras mejoras de las condiciones dietético nutricionales son la eliminación de pescados como panga, perca o tilapia, menús con más verduras enteras, fuerte restricción de fritos y precocinados, más frutas frescas o la introducción de cereales integrales. Todas estas mejoras pretenden no solo garantizar la mejor alimentación sino educar en hábitos saludables a los escolares y que sean capaces de trasladar estos hábitos a su vida diaria.

Así, la Consejería de Educación considera que el comedor escolar es un espacio en el que procurar una adecuada alimentación con todas las garantías higiénico-sanitarias a los escolares y favorecer una apropiada educación en hábitos saludables y medioambientales. Prueba de ello son los más de 34.000 alumnos que cada día hacen uso de este servicio. Por ello, dentro del Plan Global de Mejora de Comedores Escolares, puesto en marcha por la Consejería de Educación, se realizan diversas actuaciones encaminadas a prestar un servicio de calidad integral con el objetivo principal de ofrecer menús sanos y equilibrados a los escolares, completado con otros objetivos educativos, participativos y lúdicos que contribuyan a su adecuado desarrollo.

‘Educación para una vida saludable’

A lo largo del pasado curso 2017-2018, se ha desarrollado la campaña ‘Educación para una vida saludable’, con la que se ha dotado a los escolares de las destrezas y herramientas necesarias para desarrollar en su día a día un estilo de vida saludable. De esta manera, se ha concienciado a los alumnos de Castilla y León en la necesidad de adquirir hábitos de alimentación y ejercicio saludables, así como también de una correcta hidratación, haciendo especial hincapié en la importancia del almuerzo y la merienda dentro de un marco alimenticio equilibrado. Y que este sea el camino para que la información llegue a las familias.

Asimismo, por este motivo, la Consejería de Agricultura y Ganadería, a través de Tierra de Sabor Saludable, está llevando a cabo una línea de trabajo para incluir en los menús diarios de los colegios recetas cuyos productos estén amparados por este sello. De este modo, llevarán el corazón azul aquellos productos que favorezcan a los consumidores una alimentación cardioprotectora y aquellos que contengan al menos un nutriente cuyo beneficio para la salud haya sido reconocido científicamente. Podrán incluir este marchamo las legumbres como las judías pintas, blancas, alubias negras, alubias blancas, garbanzos, lentejas, habas secas y los guisantes; frutos secos como las almendras, castañas crudas, piñones; el aceite de oliva virgen extra; las setas; las verduras como las calabazas, las judías verdes, las espinacas, las zanahorias, lechugas, tomates, brécol, coles, coliflores, repollos, lombardas, espárragos, ajos, apio, puerros, nabos y patatas; las frutas como el arándano, el kiwi y la fresa; y la miel.

De este modo, se sigue en la línea de incluir productos de calidad en los menús del comedor escolar al mismo tiempo que se dinamiza el medio rural de la Comunidad, favoreciendo la inclusión de productos de proximidad en la alimentación de los escolares.

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