Sí, sí podemos “hablar” con los bebés

Noelia Martín convirtió una experiencia vital, la necesidad de comunicarse con su bebé, en un modelo de empresa. Aprendió la lengua de signos y ahora lo enseña a padres y educadores a través de Bebés&Signos

“Se pueden enseñar a partir del quinto mes, aunque ellos no los repetirán hasta los 10 meses o un año de edad”, según la experta.
“Se pueden enseñar a partir del quinto mes, aunque ellos no los repetirán hasta los 10 meses o un año de edad”, según la experta.

La historia de Noelia es la de una emprendedora, una joven inquieta que ha encontrado un nicho de negocio en un sector poco conocido en España y desconocido por completo en Salamanca, a diferencia de Estados Unidos o el norte de Europa, donde está muy desarrollado: la comunicación temprana gestual, o más conocido como los signos para bebés.

Lo curioso es que llegó a este campo del modo más natural posible, a través de su experiencia como madre: “mi hijo lloraba mucho y comía poco. Era frustrante no poder ayudarle porque en realidad, no sabía lo que le ocurría”, comenta la salmantina que, aprovechando sus conocimientos como criminóloga y detective privado -su formación académica- decidió estudiar y documentarse sobre la comunicación gestual con bebés.

Dos bebés, usando el lenguaje de signos-
Dos bebés, usando el lenguaje de signos-

“¿Por qué en las familias de personas sordas podían entenderse rápidamente con sus bebés, mientras que en el resto de familias la comunicación fluida no llega hasta los 3 ó 4 años?” La lengua de signos fue la respuesta. “En Estados Unidos utilizan desde hace años el Baby Sign, un código compuesto por decenas de gestos que facilitan la comunicación plena con los pequeños”, asevera.

 “Se pueden enseñar a partir del quinto mes, aunque ellos no los repetirán hasta los 10 meses o un año de edad”

Así que comenzó a aprenderlos y a enseñar a su pequeño. “Se pueden enseñar a partir del quinto mes, aunque ellos no los repetirán hasta los 10 meses o un año de edad”. “Cuando mi hijo empezó a signar… fue algo maravilloso. Recuerdo una noche que se despertó llorando, inconsolable. Hasta que con sus manitas hizo dos gestos, el del miedo y el del sonido. Nos quedamos escuchando y, ahí estaba. El ulular de un búho le estaba asustando. También con gestos, le dijimos que sólo era un pajarito. Dejó de llorar”.

Esta experiencia cambió su vida en todos los aspectos. “Me sentí en la obligación de mostrar esta herramienta a otros padres, madres y educadores para facilitarles la relación con sus hijos y hacer de la crianza una vivencia feliz y no frustrante, como ocurre en algunos casos”. Dos años de trabajo, de investigación y de práctica han dado como resultado la empresa Bebés&Signos. Por su carácter y la apuesta firme como empresaria, Noelia ha recibido ya diferentes galardones. El último, por parte de la Diputación Provincial, en el ámbito del emprendimiento. Además, cuenta con el apoyo de la Universidad de Salamanca, a través de USAL Emprende, que le ha reservado un espacio en el Parque Científico; y también participa en el cooworking de la Facultad de Comunicación de la Universidad Pontificia.

Desde que se estableció oficialmente como empresa, en diciembre de 2017, Bebés&Signos cuenta ya con dos centros asociados en Salamanca, la guardería Travesuras y el Nido de Ana, una ‘mamá de día’; además de otros dos en Sevilla y León. Asimismo, Noelia está internacionalizando su empresa para trabajar fuera de España. También ha creado un cuento guía con el que se pueden aprender los signos básicos y ya se pueden adquirir sus cursos online para aprender a signar, ciclos que también imparte, presencialmente, en centros infantiles en la capital, donde educadores, padres y madres están extendiendo este modo de comunicación.

“Me emociono al ver a los pequeños comunicarse con sus padres o educadores con sus manitas. Cuando presencio esa situación me reafirmo en la idea de que yo estoy aquí para hacer esto”, confiesa la joven empresaria.

Un bebé, expresándose con signos.
Un bebé, expresándose con signos.

Noah tiene poco más de un año y ya puede comunicarse con Mónica, su mamá, sin necesidad de hablar. A los pocos meses de nacer le fue enseñando signos que un día, espontáneamente, empezó a imitar y que le sirvieron para expresarse. Ahora pasa las mañanas en el Nido de Ana, una ‘mamá de día’ y centro embajdor de Bebés&Signos, con la que también utiliza este tipo de lenguaje.

La filosofía

La lengua de los signos para bebés es una herramienta que pueden aprender padres (cuidadores, educadores…) con sus bebés para facilitar la comunicación a partir de los cinco o seis meses. A esta edad, los bebés empiezan a dominar el uso de sus manos, usándolas para comunicar sus deseos, necesidades o simplemente para conversar. Por ejemplo, nos piden levantando las manos, que les cojamos en brazos. Los signos nos ayuda a comunicarnos con los bebés de una manera distinta, aprovechando las nuevas habilidades que está desarrollando los niños.

 

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