Discapacidad y conducción, una realidad compatible y segura

Según los expertos, las personas sordas no experimentan distracciones acústicas durante la conducción, por lo que no cambian repentinamente de velocidad y son más eficientes al volante al sentir mejor las vibraciones del automóvil

Iñaki Martinez, Raúl escudero y Ladislao Segura, alumnos de la autoescuela MAS

Si de algo no hay duda es de la asombrosa capacidad de adaptación que posee el ser humano ante situaciones adversas y en contra de creencias populares. Profesores y expertos en conducción aseguran que las personas sordas no padecen distracciones acústicas al volante que hagan fluctuar o variar repentinamente su velocidad, por lo que llevan un ritmo constante. Además, estas personas son más sensibles a las vibraciones del vehículo y la atención visual que deben prestar a la carretera y objetos de la vía les convierte en unos conductores más eficientes que el resto de la gente que, normalmente, pasaría por alto estos matices.

También existen estudios que demuestran que las personas con algún tipo de discapacidad no están sometidas a un mayor riesgo de accidente que el resto de conductores, siempre y cuando el utilitario esté adaptado. Un informe del Instituto de Investigación ECRI de Pensilvania, Estados Unidos, avala que sus investigadores “no han encontrado una mayor incidencia de accidentes de tráfico que en los oyentes”.

La DGT eliminó los vídeos en lengua de signos y los textos de lectura simplificada en 2007

Lo que también es cierto es que las personas no oyentes son las que más impedimentos encuentran a la hora de sacarse el carné de conducir. En enero de 2007, la DGT decidió eliminar los vídeos explicativos adaptados en lengua de signos, los textos de lectura simplificada y se redujo la duración de los exámenes. Este hecho implica que la tarea de prepararse el teórico es más ardua que para cualquier otra persona, porque no hay que olvidar que la lengua de signos tiene menos palabras que el castellano y que se trata de dos idiomas diferentes. Además, no hay intérpretes a la hora de hacer el examen teórico. Estos condicionantes hacen que muchas personas sordas desistan de volver a presentarse al examen teórico.

Antes del examen teórico y práctico se les puede requerir una prueba de destreza y reflejos

David, Iñaki, Raul y Ladis, tras acabar una clase práctica.

En cuanto al resto de usuarios con otros tipos de discapacidad, no hay mayores problemas, salvo que no todos los centros preparan a estos alumnos para conseguir su licencia de conducir.

En Salamanca, existen tres oficinas que poseen vehículos adaptados y todo un elenco de profesionales y profesores aptos que ofrecen este tipo de servicios, como son las autoescuelas: España, MAS y El Pilar. Éstas atienden a una media de entre 5 y 8 usuarios por año y les preparan para que superen con éxito las pruebas; no sólo la teórica y la práctica sino, también, el reconocimiento médico extraordinario (donde se les puede pedir un test de destreza para valorar, entre otras cuestiones, su tipo de discapacidad y confirmar que pueden ser alumnos). Y es que, antes de los exámenes habituales, deben obtener el visto bueno del médico de la DGT y examinador que deciden si esa persona puede comenzar a formarse. Para ello, se les puede requerir una demostración de destreza, como por ejemplo, una frenada de emergencia; aunque no existe un protocolo específico y estipulado para ello; miden la capacidad motriz, la observación o los reflejos, entre otros.

La discapacidad no es incompatible con la conducción y, en algunos casos, ésta puede convertirse en una profesión e, incluso, llegar a la competición deportiva. Quién sabe si en Salamanca no existe una Fiolek, joven sordomuda, cuya pasión por el asfalto no le impidió ser campeona en motocross, WMX en 2008, 2009, 2010 y 2011 y medalla de oro en el Woman X-Games de 2009.

Las pruebas
Deben obtener un informe de reconocimiento médico y jefatura de tráfico donde se les puede requerir pruebas extraordinarias para valorar su capacidad al volante y se les indica las adaptaciones. Después deberán someterse al examen teórico y práctico como el resto de alumnos.
Las adaptaciones
Las adaptaciones que necesitan estos conductores son muy variadas según sus necesidades, desde espejos panorámicos a cambios en los mandos o los pedales en el volante, modificaciones en las puertas para facilitar el acceso y salida del coche…
Las ayudas
Debido a que las adaptaciones no están al alcance de todos los bolsillos, existe una serie de ayudas a las que las personas con discapacidad se pueden acoger. Mediante un certificado pueden conseguir descuentos en los propios concesionarios o beneficiarse del 4% del IVA y están exentas de pagar el impuesto de primera matriculación y el de circulación.

Javier Rivas
El director de la Autoescuela España (plaza del barrio Vidal, 8), Javier Rivas, asegura que en el centro disponen de todo lo necesario para que sus alumnos con -o sin- algún tipo de discapacidad consigan su licencia de conducir e, incluso, preparan a sus usuarios para las pruebas de destreza requeridas extraordinariamente en el reconocimiento médico previo al examen teórico y práctico. Además, instruyen al conductor novel en las adaptaciones que debe tener en su vehículo. “Hay una gran variedad, desde espejos panorámicos para aquellos con visión monocular hasta aceleradores electrónicos con forma de lapicero”.

“Las prestaciones son infinitas, las marcas de automóviles hoy en día están muy avanzadas y sofisticadas. Podemos manejar todas las luces sólo empleando la voz. El problema es que no está al alcance de todos los bolsillos”. Pero esta autoescuela dispone de: intercambiadores de pedales, pomo al volante anatómico -con todas las luces, intermitentes, claxon etc.-, freno de pie adaptado a la mano… para que los alumnos practiquen.

Jesús Sánchez
El director de la autoescuela MAS, Jesús Sánchez, lleva más de 30 años al servicio del centro y está especializado en formar a las personas con algún tipo de discapacidad. De hecho, instruye él mismo en lengua de signos a las personas que lo necesiten. “Una de las barreras con las que se topan los sordos estriba en que cuentan con menor comprensión lectora, algo que es normal porque ellos hablan en otro idioma y muchas de las palabras que aparecen en el examen, ni existen en su lengua. Es como si hablamos en español y nos examinan en alemán”, lamenta el experto.

Carlos Coca
El profesor de la Autoescuela El Pilar Carlos Coca asume que a la hora de enseñar a uno u otro alumno intervienen factores a los que el propio instructor debe adaptarse, aunque “no es que necesiten un mayor apoyo”. “Son conscientes de su situación personal y es un placer trabajar con ellos puesto que su motivación principal es mejorar su propia autonomía, no vienen por capricho. Y cuando se convierten en conductores suelen ser más responsables que el resto de conductores. Da gusto trabajar con ellos, se esfuerzan más y, aunque les costase, yo nunca dejaría que ellos abandonaran su intento de sacarse el carné de conducir, por amor propio”.

“Ser piloto o el simple hecho de poder competir es el sueño de mi vida pero es muy difícil”

 

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