“Debemos acabar con el secretismo que rodea la masonería”

Brenno Ambrosini es uno de los tres masones que lidera el Triángulo del Renacimiento II, primer paso para formar en Salamanca una nueva logia, que será liberal y mixta

Presentación del Triángulo Renacimiento II en la Sala de Pinturas de la Universidad / FOTO: F88Audiovisuales

La masonería en Salamanca va adquiriendo fuerza en los últimos años. A la Logia Helmántica, activa desde 2015, se suma ahora el Triángulo Renacimiento II, el primer paso para constituir una nueva logia, que en este caso será adogmática, mixta y liberal.

Al frente de este proyecto se encuentra el pianista y profesor del Conservatorio Brenno Ambrosini, presidente de la Logia Renacimiento de Madrid. “La logia de Madrid es muy humanista y renacentista por el interés en el estudio en diferentes áreas del conocimiento de sus integrantes. Por ello, Salamanca, con su Universidad es el lugar ideal para desarrollar esta labor, que además esperamos que sea fuente de interés para los jóvenes con inquietudes”.

Los otros dos vértices de ese triángulo los ocupan la escritora de Oviedo y residente en Ávila Pilar Álvarez-Areces y la psicóloga Arantza Pérez Mijares, que hace unos días se reunieron en el Salón de las Pinturas de las Universidad para presentar públicamente su iniciativa y abrirla a todos los salmantinos. “Lo que deseamos es que la masonería no se vea como algo oculto y rodeado de misterio y secretismo. No debemos confundir secretismo con discreción”, recalca Ambrosini.

A los integrantes del triángulo Renacimiento II ya se han unido otros masones de Madrid y de la ciudad de Salamanca, como el escritor, profesor y psicoanalista Vladimir Carrillo y el historiador y Jefe de Cultura de la Revista “Tiempo” Luis Algorri. Esta expansión, apostilla Ambrosini, es fruto del trabajo de los hombres y mujeres de la Logia Renacimiento, una de las más activas y brillantes de la Gran Logia Simbólica Española, que tiene su sede en Madrid.

Imagen del público que asistió al acto.

Aclara Ambrosini que sólo pueden formar parte de ese grupo inicial otros masones y que el objetivo del mismo es convertirse en logia a medio plazo. Mientras tanto, continuarán las reuniones mensuales, que serán abiertas a todo el público. “Queremos que la sociedad salmantina nos conozca, que nadie piense que esto es algo oculto”, dice.

¿Cuál es el fin de esta logia? ¿Para qué se crea? Pues ni más ni menos que para conseguir un mundo mejor. Los fundamentos de la masonería son igualdad, libertad y fraternidad y por ellos trabajan de forma personal y también colectiva los masones. “Nos gustaría esclarecer lo que hacemos. Que nadie piense que esto es un complot. Queremos lo mejor para el mundo, para la humanidad, pues tenemos la ayuda como creencia, siempre que implique ética y respeto”, resalta el portavoz del triángulo Renacimiento II.

¿Y quienes pueden pertenecer a estas logias? En el caso de las mixtas, como ésta, hombre y mujeres, indistintamente; personas de cualquier profesión, creencia y de cualquier ideología política. “No cerramos puertas por pertenecer a una profesión u otra, como tampoco importan las inclinaciones políticas de cada uno, pues la tolerancia y el respeto son pilares de nuestra esencia y de nuestro método de trabajo”, insiste Brenno Ambrosini.

En otros países

A diferencia de lo que ocurre en España, donde la masonería todavía se ve como algo “oscuro” y apenas llegan a los 5.000 los integrantes de las logias, en países como Francia o Italia está mucho más extendida y abierta a la ciudadanía. “Hay que tener en cuenta que en Italia, por ejemplo, la masonería no sufrió una represión tan extendida como en España, donde fue sesgada por tratarse de un círculo de libre pensamiento”, recuerda.

La logia de Venecia, famosa por Corto Maltés en “Fábula de Venecia” de Hugo Pratt, y que bien conoce Ambrosini, mantiene un mobiliario y en estilo, dato que demuestra la trayectoria histórica de las logias en Italia. “Tampoco en mi país o en Francia -añade- existe esa vergüenza o temor al decir que somos masones, que todavía se da en España”.

La iniciación de Brenno en la masonería, recuerda, fue de forma absolutamente natural. “Con 18 años conocí a masones en Venecia, la masonería está muy presente en el campo de la música –Mozart, Beethoven o Liszt fueron masones”-.

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