Corazones protegidos… y comprometidos en el García Bernalt

El Instituto de Educación Secundaria desarrolla un proyecto que busca difundir hábitos de vida saludables y crear espacios cardioprotegidos, no solo en el centro, sino también en su entorno

Todo comenzó a finales del pasado curso cuando Rocío Vicente, profesora del Departamento de Biología del IES Federico García Bernalt, propuso a los alumnos de primero de Bachillerato que dieran forma a una iniciativa emprendedora dentro de la asignatura de Anatomía. Ahí se sitúa el origen de Bernalt CardioProtege, un proyecto que ha terminado por formar parte del Programa General Anual del instituto y que involucrará a todo el centro a través de distintas acciones y actividades.

La idea se desarrollará bajo la metodología de Aprendizaje y Servicio, que se basa en que los alumnos apliquen los contenidos curriculares en actuaciones que supongan un beneficio para el entorno.Por ello, en las distintas vertientes del proyecto se tendrá en cuenta la exigencia de trasladar los resultados obtenidos a la vecindad.

Según explica Rocío Vicente, que coordina esta iniciativa junto a Justo de Cabo, del Departamento de Religión, serán tres las líneas de actuación de Bernalt CardioProtege. La primera se centrará en mejorar la formación de los alumnos sobre los estilos de vida saludables y la prevención de las enfermedades cardiovasculares, tarea que se hará efectiva a través de las distintas asignaturas afines y de las tutorías y para la que se contará con la colaboración de Cruz Roja. A partir de ahí, se planteará la organización de seminarios y sesiones que permitan la difusión de estos contenidos entre los vecinos de la zona.

En segundo lugar, el proyecto contempla la formación de los participantes en las técnicas de actuación frente a una parada cardiorrespiratoria, una capacitación que se abrirá a la participación del barrio. Por último, la propuesta ideada por los estudiantes que el pasado año cursaban primero de Bachillerato incluye como actuación destacada la creación de espacios cardioprotegidos a través del programa Un corazón, un DESA (desfibrilador externo semi automático), una iniciativa europea que promueve el acceso a la desfibrilación por parte de personal no sanitario, pero formado para utilizar estos dispositivos que permiten ofrecer una asistencia de emergencia tras una parada cardiaca.

Como recuerda Rocío, citando las estimaciones actuales, las paradas cardiorespiratorias son una de las principales causas de muerte, y se calcula que, como media, se produce un paro cardiaco cada 20 minutos. Si se tiene en cuenta que proporcionar a los afectados una recuperación cardiopulmonar adecuada en los primeros minutos incrementa significativamente sus posibilidades de supervivencia, resulta fundamental que existan personas preparadas para actuar de una forma rápida fuera de los entornos hospitalarios, ya que el 90% de estos episodios se producen lejos de un centro sanitario.

Es en este marco donde se asienta el proyecto Bernald CardioProtege, que prevé la creación de espacios cardioprotegidos mediante la instalación de un DESA, el control y mantenimiento del dispositivo y la capacitación de entre diez y doce personas para su utilización según los estándares europeos. La idea es que el primero de estos espacios cree en el propio centro, aunque será de uso comunitario.

Además, a medida que se vaya consiguiendo la financiación suficiente -el DESA, su mantenimiento y los cursos de formación tienen un coste de 2.400 euros-, se irán extendiendo los espacios cardioprotegidos a otros puntos del entorno, que se seleccionarán atendiendo a su accesibilidad, ubicación y horario de funcionamiento, con el fin de lograr la máxima cobertura posible que garantice un acceso rápido a los desfibriladores y a quien pueda manejarlos en el caso de que una persona sufra una parada cardiorespiratoria en la zona.

Para conseguir el dinero necesario, los alumnos -y el instituto en general- pondrán en marcha múltiples iniciativas como una venta de productos navideños cuya recaudación se destinará a Bernalt CardioProtege, así como La galleta navideña, una original idea para que los estudiantes feliciten las fiestas a sus compañeros y, al mismo tiempo, colaboren con el proyecto. Teatro, campeonatos solidarios y una venta de pulseras son otras de las actividades que se barajan para reunir fondos que alimenten esta importante iniciativa que partió de la asignatura de Anatomía y ha conseguido implicar a todo el centro en una causa saludable y solidaria gracias a la metodología de Aprendizaje y Servicio.

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