A la conquista de los molinos de viento

El salmantino Emilio Benito lleva desde 2015 fuera de Salamanca, residiendo en Chile y, actualmente, en Panamá donde no ha parado de trabajar en la construcción de aerogeneradores

Emilio Benito, junto a sus padres en Panamá.
Emilio Benito, junto a sus padres en Panamá.

Hace tan solo unos meses (desde el 26 de abril) que el salmantino Emilio Benito llegó a Penonomé (Panamá), aunque lleva desde el 15 de mayo de 2015 exactamente residiendo en tierras extranjeras por uno de los motivos que ‘roba’ a los jóvenes españoles de nuestro país: el trabajo. “Estudié Arquitectura Técnica y la terminé con 21 años en plena crisis española de la construcción, así que continué mi formación en Ingeniería Geológica y me surgió la oportunidad de viajar a Chile al incorporarse mi padre en ese país a un proyecto eólico”, cuenta el salmantino. Posteriormente, el mismo cometido le llevaría a hacer las maletas destino Panamá.

 “Después de dos días sin dormir, acabé el trabajo; cuatro horas después, tomé un avión para aterrizar, en menos de un día, en la nueva empresa”

El trabajo le hizo viajar con su familia Chile y, en la actualidad a Panamá y obtuvo ‘dos tazas’. Hasta septiembre del año pasado no tuvo un descanso; momento que aprovechó para regresar a su tierra natal y disfrutar de los placeres salmantinos. No obstante, en diciembre una nueva empresa española le enviaría de vuelta al Nuevo Mundo con las prisas de acabar el encargo para las licitaciones de obras públicas en abril de este año. “La misma semana de entrega de las ofertas me llamaron del proyecto de Panamá”, revela. “Después de dos días sin dormir, acabé el trabajo; cuatro horas después, tomé un avión para aterrizar, en menos de un día, en la nueva empresa”.

Después de todo el periplo que le hizo cambiar de América del Sur al centro del continente, confiesa que viajar con su familia “compartiendo la aventura” y trabajando codo con codo con su padre “hace que la adaptación al nuevo país sea más llevadera”. Aunque echa de menos a Kyra, la perrita de la familia que le acompañó durante su estancia en Chile y, actualmente, espera en España a que se formalicen los papeles para poder acudir al encuentro en Panamá.

“Venía directo de haber estado a 40 grados en el desierto de Chile, pero el impacto del calor húmedo de Panamá ha sido el golpe mas fuerte de llegar aquí. Por lo demás, estoy ya concienciado, con mentalidad viajera, de que debes adaptarte a donde estás para que resulte más fácil”. “Quizás, en Panamá, hay más insectos de lo normal. La selva tropical es horrorosa con sus mascotas microscópicas”.

“La vida de Penonomé y más la de los pueblos del interior, donde se encuentra el proyecto, no es para nada de costumbres urbanas, sino vida campesina, donde se sirven del campo y de la naturaleza para alimentarse. Subsisten en su mayoría con lo que los árboles frutales nativos les brindan y de hacer artesanías”. Sin embargo, alude a que “los costes de vida son horrorosos”. “Es difícil entender como en un lugar con escasez de infraestructuras públicas, puedan ser tan elevados. Está todo muy encarecido e inflado por el Canal de Panamá, que hace del país uno con más renta per cápita del mundo, aunque desgraciadamente no se ve reflejado en sus habitantes ya que los beneficios quedan en manos de unos pocos…”, lamenta Emilio. Además, enseres básicos como una caja de antinflamatorios puede costar 8 dólares, casi 7 euros. “Cuando alguien viaja a España una de las cosas que se piden son medicamentos y jamón”.

El salmantino que asegura que en un futuro cercano se ve aún dando vueltas por el mundo explica que, en Penonomé, se pueden ver monos tití, perezosos, serpiente ‘X’, iguanas, panteras negras y árboles cuadrados. Y si algún curioso quiere visitar el país, recomienda aprovisionarse con “el mejor antimosquitos del mercado”, un paraguas “pues las tormentas no avisan y siempre se puede usar para protegerse del sol, llevar “embutidos envasados y latas de anchoas, porque si no nada más comerán arroz, pollo y plátano frito” y tener cuidado con el 50% de la fauna y la flora puesto que son venenosas. “Mis padres siempre me dijeron: ‘estudia y llegarás lejos’ y, mira, a 14.000 kilómetros de casa”, bromea.

Emilio Benito
Emilio Benito

Perfil

  • Nombre: Emilio Benito
  • Ocupación: Arquitecto técnico, jefe de Producción y Calidad
  • Lugar de residencia: Penonomé, Panamá
  • Habitantes: 21.748
  • Distancia:  8.102’25 kilómetros
  • Diferencia horaria: Siete horas menos

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