Casi 500 carnés de conducir, pendientes por la huelga de examinadores de tráfico

Las protestas convocadas por la asociación ASEXTRA hasta el 31 de julio obligan a suspender cerca de 150 pruebas cada semana en Salamanca, lo que ha generado malestar entre los alumnos y una preocupación creciente en las autoescuelas

Camiones de las autoesculas El Pilar, durante la protesta que tuvo lugar hace dos semanas.

A eso de las 9:00 de esta mañana, camiones, autobuses y turismos de las autoescuelas El Pilar se hacían notar en la avenida de Villamayor, frente a la sede de la Dirección General de Tráfico (DGT) en Salamanca. La confirmación de que, una vez más, no podrían realizarse las pruebas de obtención del carné de conducir fijados para la jornada de hoy por la huelga de examinadores desató un clima de malestar que culminó en una protesta casi espontánea en la que acabó interviniendo la Policía.

Antonio Rollán, propietario de este grupo que actualmente cuenta con cinco autoescuelas en Salamanca reconocía unas horas después que la movilización había sido resultado de un malestar que comenzó hace tres semanas, el pasado 19 de junio, la fecha en la que arrancó el calendario de paros programado en todo el país por la Asociación de Examinadores de Tráfico (ASEXTRA) todos los lunes, martes y miércoles hasta el 31 de julio.

En estas tres semanas, entre 450 y 500 alumnos de las autoescuelas salmantinas que tenían fecha de examen para conseguir su permiso de conducir han tenido que volver a sus casas sin hacerlo, según calcula el presidente de la Asociación de Autoescuelas de Salamanca, Luis Rodero, quien reconoce que los paros de los examinadores de tráfico están ocasionando importantes trastornos a los alumnos y pérdidas a las autoescuelas, aunque entiende que eso es precisamente lo que se persigue con una huelga: “fastidiar” para que se atiendan las demandas planteadas.

Nuevas fechas para los alumnos afectados

“Es un problema que los vehículos y profesores que desplazamos a las pistas de Tráfico cada día de examen se tengan que volver sin hacer la prueba porque no hay examinadores, pero no podemos obligarles a avisar, porque las huelgas se hacen precisamente para que tengan efecto. No podemos defender el derecho de huelga, pero solo si a mí no me perjudica, y si al colectivo de examinadores se les prometió algo que ahora no se les da, es lícito que lo reclamen”, explica Rodero, quien aclara que la protesta de esta mañana frente a la Dirección Provincial de Tráfico no ha sido convocada por la asociación, aunque en su seno se aborda estos días la situación para determinar qué medidas adoptar.

“De momento, por lo menos se ha conseguido que los alumnos afectados se puedan ir recolocando en otras fechas de examen, que es algo a lo que Tráfico se negó al principio”, cuenta el representante del sector en la provincia, que reconoce que en su autoescuela, San Cristóbal, “estamos mandando a algunos profesores de vacaciones, ya que no podemos trabajar”. Eso sí, admite su preocupación ante la posibilidad de que la huelga pase a ser indefinida a partir de septiembre si no se atienden las reivindicaciones de los examinadores, tal y como ha advertido ASEXTRA. “Si es así, ya nos podemos morir”, expresa Luis Rodero.

Por su parte, el propietario de las autoescuelas El Pilar recalca que con la concentración que han protagonizado sus vehículos esta mañana no existe el ánimo de “quitar la razón a los examinadores, que tienen derecho a protestar y a reclamar mejores condiciones”, pero sí critica el hecho de que la Administración “no tenga una alternativa preparada” para estas circunstancias.

“Tenemos alumnos que han venido a examinarse desde Barcelona. ¿Quién les va a pagar el desplazamiento y el disgusto? ¿Qué pasa con el día que otros han tenido que pedir en el trabajo para el examen? Muchos de nuestros matriculados son estudiantes de fuera, y ahora que ha acabado el curso se tienen que marchar”, plantea Antonio Rollán, que menciona, además, el trastorno y los gastos que supone desplazar su flota de vehículos y a los profesores a las pistas en las que se desarrollan las pruebas para que al final éstas no se celebren. “¿Quién va a pagar a los 50 empleados que tengo?”, se pregunta.

Del mismo modo, el responsable de este grupo de autoescuelas, que ha recomendado a sus alumnos que interpongan reclamaciones individuales ante la DGT, recuerda que los afectados han pagado ya los 92 euros de las tasas de examen, que tienen una caducidad de tres meses, aunque indica que la DGT ha accedido a ampliarla un mes por la movilización de los examinadores, que ha paralizado la mayoría de los centros de exámenes del país.

Una de las principales reivindicaciones del colectivo, que en numerosas ocasiones ha denunciado la falta de profesionales suficientes para cubrir las necesidades existentes, es la subida del complemento específico, acordada en 2015 y que dos años después se reconoció como “justa” en el Parlamento.

En la actualidad, en España desarrollan su labor unos 700 profesionales. La plantilla de Salamanca está formada por cinco examinadores, aunque en estos momentos uno de ellos se encuentra de baja.

¿Quieres ser el primero en comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*