Aliento solidario en favor del Comedor de los Pobres

La asociación Amigos del Silencio inaugura su tradicional rastrillo anual, que este año se celebra hasta el 3 de diciembre en la plaza de las Agustinas

La Asociación Amigos del Silencio ha inaugurado este jueves su XXII Rastrillo de los Pobres, que permanecerá abierto hasta el 3 de diciembre en el local parroquial de La Purísima de la plaza de las Agustinas. Un año más, esta cita con la solidaridad insufla a la entidad el aliento suficiente para cerrar el año con la tranquilidad que supone financiar los proyectos desarrollados durante meses para mejorar la calidad de vida de cientos de personas.

Así lo confirma Queti Luciano, fundadora de una asociación que nació hace más de dos décadas y que recientemente ha ampliado su actividad con la puesta en marcha del programa Misión Educativa, que en pocos meses arroja resultados “increíbles”, ya que ha devuelto la motivación -y las calificaciones positivas- a muchos alumnos que por diversas causas estaban en situación de fracaso escolar.

Además, los Amigos del Silencio consiguieron en octubre otra de sus metas anheladas: retomar el espíritu inicial de la asociación y volver a abrir sus puertas a las personas sin hogar para que accedan a un menú caliente en las instalaciones del Comedor de los Pobres, que actualmente sirve una veintena de comidas diarias en su sede a personas que viven en la calle, además de distribuir unos 250 menús a familias sin recursos que cada día recogen los alimentos en el centro para consumirlos en sus casas.

“Ya no cabe ni un alfiler”, lamenta Queti, que sigue confiando en la generosidad y la solidaridad que en estos 23 años ha hecho posible la labor incansable de la organización. A ella apelan de nuevo sus miembros para invitar a los ciudadanos a visitar su tradicional rastrillo, en el que pueden encontrarse artículos y productos para todos los gustos y bolsillos: embutidos ibéricos, quesos de los Monjes de la Trapa, ropa infantil hecha a mano, pequeños y grandes regalos… Además, también se ha habilitado una cafetería donde quienes lo deseen pueden degustar una bebida o una tapa al tiempo que colaboran con la entidad. El horario de apertura del rastrillo es de 12:00 a 14:30 y de 18:00 a 21:30 horas.

Cualquier aportación es muy bien recibida, porque contribuye a sostener el compromiso diario de esta asociación con la dignidad y el bienestar de los que menos tienen.

Contenido relacionado

“Abrimos la puerta cada día porque se produce el milagro de la generosidad”

¿Quieres ser el primero en comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*